Nunca soñe que pasaría, nunca senti un miedo así. Nunca me perdí como me perdi en tus brazos..
Nunca un beso fue tan largo, tan voráz, tan audaz.
No creo que te sorprenda que te esté escribiendo. A veces, cuando tengo tanta cosa dándome vuelta y hay tantas cosas por decir, se me hace más fácil escribir que hablar.
Quiero que sepas que estoy orgullosa de vos, de la decisión que tomaste, de pararte a pensar y que el miedo no te haya paralizado. Nadie dice que tomar una decisión así sea fácil, pero quién esta dispuesto a pagar los precios de no tomarla? Me pone muy triste saber lo mal que la pasaste, la angustia, la impotencia que sufriste, esa presión en el pecho de no saber que hacer, de estar mal pero no saber que es lo correcto, que es lo que se debe hacer para estar bien. Y acá está la clave, una decisión propia que se toma siguiendo al corazón y no a la razón (suenan parecido, pero claramente son muy distintos) nunca va a estar mal, nunca va estar incorrecta. Lo que está mal es poner otras cosas antes que el corazón, antes de lo que se siente. Hay una frase que dice que “no hay peor cosa que vivir sin pasión”. Toda una verdad. La vida no suele ser todo lo que esperamos de ella, la felicidad eterna no existe. La felicidad son momentos que nos regala la vida para poder sobrellevar todo lo demás. Y como se hace para llevar todo lo demás si estamos viviendo una vida sin pasión, ni nos falta ese motor? ¿Cómo se hace? Creo que ahí vienen los peores momentos, momentos de oscuridad, de desconcierto, de que todo dé lo mismo, de sentir indiferencia, por el otro, por nosotros mismos. Y así todo comienza a fallar, no podemos ser indiferentes a nosotros mismos, no podemos hacer oídos sordos a lo que nuestro corazón grita, porque nuestro corazón y nuestros sentimientos son mucho más parte de nosotros de lo que queremos creer. El ser humano tiene a ignorar lo que no entiende, lo que lo desestabiliza, jugamos muchas a veces a ser ciegos, pero esa ceguera no es más que una ceguera parcial. Podemos tapar lo que nos pasa, callarlo, pero nos olvidamos? No, nunca nos olvidamos, siempre lo tenemos presente. Nos acostamos y nos levantamos sabiendo y siendo concientes de lo que sentimos. La disconformidad: vaya sentimiento de mierda. Nuestra vida se hace de elecciones, elegimos cómo ser, como vestirnos, como hablar, con quién a salir, dónde trabajar, pero hay algo que no se puede elegir: a quién amar. “El amor es algo que se da de pronto en formal natural, lleno de miedos..”; en forma NATURAL dice Chayanne. Lo natural es lo que surge sólo, de adentro, lo que no se puede manejar. Justamente, todo lo que es racional, se maneja, lo manejamos a nuestro antojo, pero lo natural no, lo natural se da o no se da. Y muchas veces uno apuesta algo, porque de verdad piensa que va funcionar, pero somos seres humanos, nacidos para equivocarnos. Nadie nos enseña a elegir, nadie nos enseña a sentir. La vida no es mas que eso nena, prueba y error. Y la única manera de aprender, de CRECER, de fortalecernos es equivocarnos. Y no es una frase hecha, es toda una verdad: quién nos puede decir que es lo que nos hace feliz, mas que nosotros? Nadie.. y puede fallar, nadie te garantiza que a la primera que te la juegues las cosas te van a salir bien. Pero que? Porque ya te metiste en el baile, porque ya te la jugaste.. te vas a quedar con esa primera prueba? Tenes dos opciones: puede pasar que esa primera elección sea la correcta, y encuentres el AMOR verdadero o puede pasar que la intuición o quien sabe que te haya jugado una mala pasada. Y aca es donde juegan las ganas de ser feliz de VIVIR la vida como debe ser: te quedas con esa primera elección porque ya esta hecha aunque no te llene, aunque no signifique esa pulsión de vida que necesitamos o te plantas y decis: me equivoque, este no era el camino, me tengo que levantar y buscar mi felicidad.
Eso es lo estás haciendo, luego de momentos durísimos, de mucha oscuridad, insatisfacción llegaste a un límite y decidiste dar vuelta la página, terminar de hacerte daño a vos misma y empezar de nuevo. Y sé que no lo haces sólo por vos, se que lo más importante de tu vida, es Santi.